Es un error pensar que una tienda online tiene necesariamente que ser más barata que una que no lo es. No suele serlo porque hay gastos asociados a las tiendas online que no tienen los comercios a pie de calle y viceversa. El valor añadido que ofrece la venta online es el de no tener que moverte de tu casa para adquirir una entrada a un concierto, un nuevo portátil o un billete de avión. Ese y no otro es el valor añadido. Puede pasar también que con la entrada y el billete no exista un factor de gasto de envío y eso no quiere decir que no requiera de una infraestrucura más complicada que la necesaria para vender un portátil. Tanto si se ofrecen servicios como bienes, la cuestión es que puedes hacerlo sin tener que desplazarte. Un negocio online necesita unos planteamientos concretos (stock, envíos, seguros, márketing, atención telefónica) que la tienda al pie de calle no tiene.
Con respecto a lo que mencionas de las garantías, es una lástima que los legisladores no se hayan implicado como en otros países (en Alemania tienes por ley hasta 2 semanas para devolver de forma gratuita un artículo de electrónica de consumo no deseado, aún si es sin el envoltorio original). De eso no se puede culpar a los comercios online. Ellos tratarán de minimizar los riesgos que suponen muchas veces las devoluciones falsas (alguien que compra para probar, que rompe algo y lo quiere reponer por algo nuevo, que replica un CD y luego lo devuelve)... En esos casos sólo sirve una legislación inteligente, algo improbable, vamos.
Por lo de crear riqueza localmente, no se qué pensar. Entonces ¿por qué no comprar productos no-name-de-mi-pueblo en vez de productos manufacturados en Taiwan?
Re:Actualmente no hay ventajas
(Puntos:2)( http://barrapunto.com/ | Última bitácora: Lunes, 31 Enero de 2005, 17:01h )
Con respecto a lo que mencionas de las garantías, es una lástima que los legisladores no se hayan implicado como en otros países (en Alemania tienes por ley hasta 2 semanas para devolver de forma gratuita un artículo de electrónica de consumo no deseado, aún si es sin el envoltorio original). De eso no se puede culpar a los comercios online. Ellos tratarán de minimizar los riesgos que suponen muchas veces las devoluciones falsas (alguien que compra para probar, que rompe algo y lo quiere reponer por algo nuevo, que replica un CD y luego lo devuelve)... En esos casos sólo sirve una legislación inteligente, algo improbable, vamos.
Por lo de crear riqueza localmente, no se qué pensar. Entonces ¿por qué no comprar productos no-name-de-mi-pueblo en vez de productos manufacturados en Taiwan?