Si vuestro programa es propietario, estará compitiendo con los programas propietarios de máxima difusión existentes, y, por muy bueno que sea, no conseguiréis venderlo, simplemente por la inercia de los usuarios, el coste del cambio, y el trabajo publicitario de estas grandes empresas.
La única manera es competir en otro espacio de clientes, y por tanto aportando otro tipo de servicios, esto es, acceso al código para lectura y modificación, eliminación del pago de licencias y posibilidad de aceptar mejoras de terceros.
Por supuesto, el negocio aquí está en ofrecer soporte, porque si no, sigue siendo más rentable para la empresa cliente adquirir el programa comercial empaquetado, pero la diferencia para el cliente, en el caso del software libre, es clara: El soporte lo podría dar cualquiera, y si hay suficientes entidades que lo den, eso dará la seguridad que necesitan las empresas para migrar.
Supongamos que vuestro programa ofrece algo que no ofrecen actualmente los programas de software libre existentes, y no están suficientemente bien diseñados para ello. En ese caso, vuestro programa podría revelarse como una opción real e inmediata para empresas que necesitan versiones multiplataforma del programa actualmente.
Pero pensad en el riesgo que corréis. Si no lo hacéis libre ahora, poco a poco aparecerán más alternativas libres disponibles que se vayan acercando a lo que vosotros ofrecéis, y según el soporte y confianza que dé el mercado a estas soluciones, vuestro trabajo quedará automáticamente obsoleto e inservible y todo el mundo se decantará por esos otros programas.
Aprovechad vuestro trabajo antes de que se pierda.
¿A dónde van los bits que quedaron sepultados para siempre en tu disco duro?Al infierno.
Los riesgos
(Puntos:2)( http://guslibu.awardspace.com/ | Última bitácora: Viernes, 18 Marzo de 2011, 08:29h )
La única manera es competir en otro espacio de clientes, y por tanto aportando otro tipo de servicios, esto es, acceso al código para lectura y modificación, eliminación del pago de licencias y posibilidad de aceptar mejoras de terceros.
Por supuesto, el negocio aquí está en ofrecer soporte, porque si no, sigue siendo más rentable para la empresa cliente adquirir el programa comercial empaquetado, pero la diferencia para el cliente, en el caso del software libre, es clara: El soporte lo podría dar cualquiera, y si hay suficientes entidades que lo den, eso dará la seguridad que necesitan las empresas para migrar.
Supongamos que vuestro programa ofrece algo que no ofrecen actualmente los programas de software libre existentes, y no están suficientemente bien diseñados para ello. En ese caso, vuestro programa podría revelarse como una opción real e inmediata para empresas que necesitan versiones multiplataforma del programa actualmente.
Pero pensad en el riesgo que corréis. Si no lo hacéis libre ahora, poco a poco aparecerán más alternativas libres disponibles que se vayan acercando a lo que vosotros ofrecéis, y según el soporte y confianza que dé el mercado a estas soluciones, vuestro trabajo quedará automáticamente obsoleto e inservible y todo el mundo se decantará por esos otros programas.
Aprovechad vuestro trabajo antes de que se pierda.
¿A dónde van los bits que quedaron sepultados para siempre en tu disco duro? Al infierno.